Cada nave tiene su propio desgaste. Antes de recomendar un espesor, revisamos cómo se mueve la carga, qué líquidos caen al suelo y cuántas horas pasa el operario de pie en la misma zona.
Por qué los talleres eligen caucho reciclado en lugar de hormigón pulido o resina
Espesor real, no nominal
El grano vulcanizado se prensa en caliente hasta lograr la densidad declarada. Una baldosa de 20 mm resiste el paso de carretillas cargadas sin hundirse ni despegarse del borde.
Textura que trabaja con el aceite
El relieve en rombo canaliza los derrames hacia los canales abiertos en lugar de acumular una película bajo la suela. Se limpia con agua a presión y sigue agarrando.
Amortiguación medida en turnos, no en folletos
La base celular del módulo antifatiga devuelve parte de la pisada. En puestos fijos de ocho horas, eso se nota en tobillos y rodillas al final de la semana.
Instalación sin obra
Los bordes machihembrados permiten reconfigurar un área sin cortes ni adhesivos. Se puede levantar una pieza dañada y reponerla sin detener la línea.
Protección de herramienta y pieza
Una llave que cae sobre caucho de alta densidad no rebota ni marca la pieza mecanizada. En hormigón, el mismo golpe deja muesca y astilla.
Si querés ver cómo se comporta el material en una nave real, revisá los recursos técnicos o escribinos desde contacto con las medidas de tu taller.