Lo que dicen los talleres que ya pisaron este caucho
Comentarios recogidos tras instalar baldosas antifatiga y revestimiento antideslizante en naves, muelles de carga y talleres mecánicos del país. Sin adornos: lo que funciona, lo que aguanta y lo que conviene revisar antes de comprar.
Juliana Mendoza Perez
Jefa de planta, taller de mecanizado
Colocamos el módulo de 12 mm en la zona de control y la diferencia se nota a partir de la tercera hora de pie. Antes la gente se turnaba para sentarse; ahora aguantan el turno completo sin quejarse de los talones. La textura no se ha alisado con el uso diario.
Instalado hace 14 meses en puesto fijo de inspección
Jose Garcia Silva
Encargado de almacén, logística de repuestos
La baldosa de 20 mm la pusimos en el pasillo donde pasan las carretillas cargadas. Lo que más nos convenció fue que las piezas metálicas que se caen de las estanterías ya no marcan el hormigón ni se rompen. El borde acanalado ayuda cuando hay humedad en el suelo.
Pasillo de tránsito pesado, 240 m² cubiertos
Hector Ramirez Alvarez
Responsable de mantenimiento, taller mecánico
El revestimiento con relieve en rombo lo instalamos en la zona de cambio de aceite. Antes teníamos resbalones cada dos por tres. Ahora el derrame se canaliza y se limpia con manguera a presión sin perder agarre. Llevamos un invierno entero y el relieve sigue entero.
Zona de lubricación, contacto diario con hidrocarburos