Baldosa de caucho alta densidad 20 mm
La pieza de 20 mm se prensa en caliente a partir de grano de caucho reciclado vulcanizado. Ese proceso deja un bloque compacto que no se deforma cuando una carretilla cargada pasa por encima ni cuando cae una llave de impacto desde media altura. En pasillos de almacén y muelles de carga es donde más se nota la diferencia frente a espesores menores.
La cara inferior va acanalada. No es un detalle decorativo: esos canales permiten que la humedad residual del hormigón migre y salga por los bordes en lugar de quedarse atrapada bajo la baldosa. También ayudan a que la pieza no se corra durante la colocación, algo útil cuando se instala sobre soleras que no están perfectamente niveladas.
La superficie de trabajo mantiene el agarre con polvo de taller, viruta metálica y restos de refrigerante. No es un revestimiento pensado para charcos de aceite continuos, para eso conviene una textura abierta; aquí el objetivo es el tránsito pesado y la caída de herramientas y piezas.
Se recomienda en zonas donde el pavimento recibe impactos repetidos: talleres de mecanizado, naves de montaje, zonas de despacho y áreas de paso de contenedores metálicos. El espesor absorbe parte del golpe y protege tanto la solera como la herramienta que cae.
Antes de definir la cantidad conviene revisar el estado de la solera, el tipo de tránsito y si hay desniveles que obliguen a un corte perimetral. Con esos datos se arma el layout de colocación y se calcula el material de borde.